martes, 21 de mayo de 2019

MARZO EMPIEZA, y nosotres tmbn! (etapa diagnóstico)

Lectura de alegorías y parábolas (Promoción de la grupalidad)

Mirad a los gansos


La próxima temporada, cuando veas los gansos emigrar dirigiéndose hacia un lugar más cálido para pasar el invierno, fíjate que vuelan en forma de V, de V corta.


¿Tal vez te interese saber él por qué lo hacen en esa forma?. Lo hacen porque al batir sus alas, cada pájaro produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en V, la bandada de gansos aumenta, por lo menos, un 71% más su poder de vuelo, en comparación con un pájaro que vuela solo.
Las personas que comparten una dirección común y tienen sentido de comunidad, pueden llegar a cumplir sus objetivos más fácil y rápidamente porque ayudándonos entre nosotros, los logros son mejores.
Cada vez que un ganso sale de la formación, siente inmediatamente la resistencia del aire; se da cuenta de la dificultad de hacerlo solo y rápidamente vuelve a la formación para beneficiarse del compañero que va adelante.
Si nos unimos y nos mantenemos junto a aquellos que van en nuestra misma dirección, el esfuerzo será menor. Será más sencillo y más placentero alcanzar las metas.
Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los lugares de atrás y otro ganso toma su lugar.
Los hombres obtenemos mejores resultados si nos apoyamos en los momentos duros, si nos respetamos mutuamente en todo momento compartiendo los problemas y los trabajos difíciles.
Los gansos que van atrás graznan para alentar a los que van adelante a mantener la velocidad.
Una palabra de aliento a tiempo ayuda, da fuerza, motiva, produce el mejor de los beneficios.
Finalmente cuando un ganso enferma o cae herido por un disparo, otros dos gansos salen de la formación y lo siguen para apoyarlo y protegerlo.
Si nos mantenemos uno al lado del otro, apoyándonos y acompañándonos, si hacemos realidad el espíritu de equipo, si pese a las diferencias podemos conformar un grupo humano para afrontar todo tipo de situaciones, si entendemos el verdadero valor de la amistad, si somos concientes del sentimiento de compartir, la vida será más simple y el vuelo de los años más placentero ...
Como el lápiz 

El niño miraba al abuelo escribir una carta y le preguntó:
-¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Es sobre mí­?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y dijo al nieto:
-Estoy escribiendo sobre vos, cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que fueses como él cuando crezcas.
El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada especial.
-¡Pero si es igual a todos los lápices que vi en mi vida!
-Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo.
Primera cualidad: podés hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos.  Son quienes te precedieron, familia o amistades, y saben más de la vida.
Segunda: de vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Eso parece dañar el lápiz,  pero al final está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.
Tercera: el lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta: lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre lo que sucede en tu interior.
Quinta: siempre deja una marca. De la misma manera, sabrás que todo lo que hagas en la vida dejará trazos, intenta ser consciente de cada acción.
(Adaptación del Fragmento de Paulo Coelho, en “Ser como un río que fluye”)

Fábula de las ranas
Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron cuán hondo era, le dijeron a las dos ranas en el fondo que se debían dar por muertas. 
Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras ranas insistían sobre sus esfuerzos inútiles. Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. 
Una vez más, la multitud de ranas le gritó que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir. Pero la rana saltó cada vez con más fuerza hasta que finalmente salió del hoyo. Cuando salió, las otras ranas le preguntaron:
- ¿No escuchaste lo que te decíamos?
La rana les explicó que era sorda. Ella pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más para salir del hoyo.
Esta historia contiene dos lecciones:
Primero: La lengua tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida con alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día.
Segundo: Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentra desanimado puede ser que acabe por destruirlo. Cualquiera puede decir palabras que roben a los demás el espíritu que les lleva a seguir en la lucha en medio de tiempos difíciles.
Tengamos cuidado con lo que decimos. Pero sobre todo con lo que escuchamos, no siempre hay que prestar atención, utilicemos sólo lo que es bueno. 
Hablemos de vida, de alegrías, de esperanzas, a todos aquellos que se cruzan en nuestro camino. Ese es el poder de las palabras. . . .
A veces es difícil comprender que una palabra de ánimo pueda hacer tanto bien 
Comprensión lectora
... los gansos
*Subrayá las enseñanzas de los gansos a las personas
... el lápiz
*Elegí dos cualidades que te parezcan muy necesarias y explicá la razón. Inventá una Sexta
... las ranas
*¿Qué dificultad hallan las dos ranas? ¿Cómo se resuelve? Explicar en dos párrafos.